jueves, 16 de febrero de 2012

Negro y amarillo


Viajo en un taxi y pasamos por un bar que no conocía:

J:- Guau, cuánta gente, eh. No lo tenía este bar...
Tachero:- Seh. Es de lesbianas 

J:- Ah, mirá vos. Gay friendly.
T:- Sí, no sé, van todas minas. No sé. Qué querés que te diga. Hay algunas que son medio machonas. Pero exageradas, viste.... Y las someten a las otras. Más que un hombre, eh.
J:- ¿Te parece?
T:- Sí, sí. Porque exageran. Igual, yo te digo: para mi, las lesbianas, son minas que le tienen miedo a los hombres.
J:- ¿Te parece?
T:- Sí... Totalmente. Igual, dentro de todo, te digo, es menos violento que los homosexuales, viste. Porque ahí, cuchame, hay penetración. Es violento eso. Imaginate. De última las chicas, van siempre desde chiquitas al baño juntas, se dan la mano, uno está acostumbrado. Pero lo de los tipos yo no lo puedo ni ver. 
J:- ¿Te parece?
T:- Sí. Además, yo no los entiendo. Ojo, los respeto. Pero no los acepto, que no es lo mismo. Ellos que hagan la suya, que tengan sus derechos, sus propias comunidades, todo bien, pero afuera. Eso de que te miren cuando pasás con el auto, que por ahí te guiñan un ojo, es cualquiera. Eso es abuso sexual. Sí, es abuso.
J:- ¿Te parece?
T:- Sí, sí - Ya íbamos llegando al Once por lo que el Travesti's world se hizo presente en la conversación - ¿Ves? Ponele, eso a mi me parece mejor. Porque los travestis son menos caretas. Los gay son caretas, no lo aceptan y se hacen los hombres. En cambio los travestis se la bancan. Lo deciden y se la bancan, no son caretas.

Tendemos ley y brindamos por ello, pero cuánto camino queda por recorrer, ¡meu deus!

No hay comentarios:

Publicar un comentario